lunes, 28 de enero de 2013
Hoy como ayer y ayer como mañana
Si amar fuera delito y estar a tu lado la condena, me entregaría como me entrego a tus besos cada día que mis labios encuentran los tuyos. Si mi ser acaba algún día no acabara del todo, pues sabes bien que mi corazón late en el pecho de alguien, de una chica preciosa, una auténtica maravilla, una auténtica diosa: tu. Bien sabes lo que pienso de ti, de esto, del jodido mundo que nos ha tocado vivir cada día, pero de igual manera te lo repito, al menos esto: poco me importa lo que me des y me quites, pues vivo por ti. Bien entendiste en una noche sin estrellas que brillabas más que todas ellas, pues tienes luz propia, más de la que pude entender aquel doce, por lo que vivo por ti y sólo por tu sonrisa. Puede que no te lo haya dicho o puede que esta sea la novena sólo de hoy (no se ni en que día vivo, sólo el tiempo que me queda para volver a ver ese rostro que tanta paz me inspira), pero te lo digo: esa sonrisa que hoy me mata ayer me enamoró, es más grande que el resto de la historia junta, más sincera que todas las que navegan por ella unidas y más cálida que el mismo sol del que procede la angelical faz que la porta. Sabes que yo estaría a tu lado aunque eso me significara la muerte, pues no soportaría no volver a verte, puede que la gente lo diga para impresionar o simplemente como palabras huecas y expresiones vacías, yo te lo juro y no lo hago de rodillas porque a día de hoy parecería estúpido y no tienes una espada ni público con los que hacerme jurar algo que sabes que pienso cumplir. No, yo lo digo pura y completamente en serio y te doy la poca palabra que este ladrón de besos pueda llegar a tener, este loco enamorado que se levanta todos los días planificando un nuevo atraco a tu boca, a tu corazón y a tu sonrisa. Sabes de sobra que no entiendo el día de hoy, pero que si la mayor muestra de amor hoy es el sexo tendrás más de lo que aguantes, que si lo son los abrazos tendrás tantos que te olvidaras de como era tener el cuerpo a más de dos centímetros del mío, que si es un beso una declaración de amor besare tu boca hasta que se me seca la garganta y tenga que decidir entre otro beso o la muerte por asfixia, que bien sabes que tu marcas un camino y yo te lo lleno de rosas corrompidas por el odio a lo superior, a lo más bello, a lo más delicado, a lo sencillamente mejor y más perfecto. Que los dioses bajen a guardar tus sueños mientras mis párpados retengan los ojos de este pobre morador de estrellas. Ya me es hora de ir dejando de escribir porque sino la gente que este ahí, leyendo lo que este loco enamorado escribe a su diosa, a su fuente de inspiración con tanto amor como puede llegar a tener una palabra, que hoy soy navegante del verso, cambiante de canción interminable como mirada de amor, anhelante como saludo de pasión distante como el dolor a tu lado... Una vez te dije que "siempre" y siempre ha sido, que acabaste prometiéndome un "siempre" y yo hoy te juro, poniendo por testigo a quien pueda estar leyendo, lea y leerá esto, un eterno caminar guardándole corazón en mi, perdiendo la razón por ti y siempre siempre de la mano de tu amor, tan eterno como el mismo universo o las propias estrellas. 12.
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