lunes, 11 de febrero de 2013
8 meses y como si nada
Han pasado nada menos que ocho meses, tres cuartas partes de año y sigues enamorándome como el primer día. Sinceramente, no esperaba encontrar tanto en ti ni que me dedicarás tanto, eres demasiado para mi, pero la vida no es justa y no desaprovechare la oportunidad que se me ha brindado de hacerte la chica más feliz del mundo. No eres mi mundo, eres la estrella que le da luz, que lo ilumina y le da toda la vida, quien rige sus tiempos, quien marca los ciclos, al igual que con mi corazón. Mil veces te he dicho que eres perfecta mi amor, y mil veces más te lo dice al despertar y al dormir. Mil veces te he dicho cuanto eres para mi y aquí estoy, otra vez repitiendo lo mismo para ti, alguien que no admite ser siquiera preciosa y eso es lo que te hace perfecta. No se como has llegado a entrar en mi vida, creía que serias una simple amiga y aquí estas, siendo el motivo de mis palabras, la agonía de mis sufrimientos y la perdición de mis males. Siempre estoy y siempre estaré a tu lado, desde hace ocho meses y hasta la misma eternidad. Ven, aquí me tienes, ven y hazme feliz, que como espejo te haré 12 veces más feliz.
jueves, 7 de febrero de 2013
Gracias
Gracias, gracias por como eres capaz de ser, gracias por esos comentarios que cuando hago algo mal me hunden y me lo hacen ver, gracias por herir mis sentimientos cada vez que destrozo yo los tuyos, me haces ver mucho; gracias por llegar a chantajearme cuando vez que algo me puede hacer daño, porque sabes cuando estoy ciego por algo y aunque no sepas hacérmelo ver, sabes como hacerme parar. Mil gracias por conservar la razón y la mente fría cuando yo ya maquino planes retorcidos, perversos y vengativos como ellos solos; gracias por aceptar mis constantes vaivenes mentales, mis vi polaridades y mis desvaríos emocionales; gracias por inspirarme toda esta confianza, que aunque pocas veces lo pueda asegurar, gracias a ti soy algo que jamás imagine que llegaría a ser, crees que soy algo mejor de lo que mi perra llego a pensar en vida (los perros creen que sus dueños son como dioses) y por ello he intentado alcanzar tus expectativas, fallando mucho pero no me importa, me tomas por un dios y no lo soy. Gracias por estar ahí a cada instante, apoyandome ante la indecisión constante, por negarme la oportunidad de cometer esas locuras, de arruinar cualquier cosa. Y gracias por cuidar así de mi corazón, que aunque lo dejes pendiendo de un mísero hilo, lo haces sin intención y al mismo tiempo tratando de hacerme cambiar la estupidez por la cordura, la razón o el alocado amor que por ti siento. Gracias cielo, gracias por existir siguiera.
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